El modelo Stornello regresa al mercado cincuenta años después. La nueva Moto Guzzi V7 II Stornello recupera el espíritu Scrambler de la Stornello Scrambler América, que vio la luz en 1967.
La Moto Guzzi V7 II Stornello ha respetado la base de la V7 II, adaptado a casi cualquier tipo de terreno: ciudad, carretera e incluso rutas fuera del asfalto. Marco Lambri, director del Centro de Estilo del Grupo Piaggio, que se ha encargado del desarrollo de la nueva moto, asegura que “desde los años cincuenta, emplear una motocicleta de carretera también para su uso fuera del asfalto era una actividad normal. Los había que lo aprovecharon más fácilmente porque tenían en el ADN de su propio mercado la influencia ‘Scrambler’ y quienes, por contra, se reinventaron. Para Moto Guzzi no es una novedad, su historia está plagada de interpretaciones del género”.

La nueva Stornello completa la gama V7 II, formada por los modelos Stone, Special y Racer, y comparte la exclusividad de ser una serie de edición limitada y numerada de mil unidades. La estética juega un papel fundamental en este modelo: contrasta el blanco pastel del depósito de gasolina y el rojo competición del chasis, con los acabados en mate.

El equipamiento de serie de la nueva Stornello es fruto de una selección de accesorios originales Moto Guzzi dedicados a las V7: más de 110 piezas, todas homologadas específicamente para V7. Tiene un conjunto de escape dos en uno homologado de Arrow. Las llantas de radios equipan neumáticos de tacos homologados para cualquier tipo de superficie de carretera, mientras que sobre el depósito se acoplan dos protecciones de goma.

El kit comprende también la terminación del basculante, más largo y realizado en aluminio. La placa porta números representa un clásico elemento muy empleado en las motos deportivas de los años setenta y ya presente en la V7 II Racer con el número “7”, que se debe al campeón del mundo de 250 c.c. Enrico Lorenzetti.

Su propulsor, revisado a partir de una nueva versión en 2012, y un nuevo alternador en baño de aceite, y caja de cambios de seis velocidades, con la primera y las dos últimas velocidades más próximas para lograr disminuir la pérdida de revoluciones entre una marcha y otra. Cuenta con sistema de frenos ABS y el control de tracción desconectable, siendo la única de su segmento que lo ofrece.

La ergonomía mejoró, con el reposicionamiento del motor: se inclinó cuatro grados hacia el eje delantero y se bajó diez milímetros respecto al anterior modelo. Este nuevo reparto de pesos permite una conducción más intuitiva, fácil y eficaz en términos deportivos. El tren posterior es más estable merced a bajar 50 mm la salida de la transmisión por cardan. La colocación del motor ha beneficiado al conductor al lograr tres centímetros más de espacio para las rodillas, rebajando en 25 mm los reposapiés, para albergar cómodamente a pilotos con una estatura por encima de la media.

Dispone además de una amplia gama de accesorios, compatibles con la gama V7, que permiten personalizar hasta el más mínimo detalle a la Stornello: retrovisores, amortiguadores, bolsa, cubredepósito, bolspa sobredepósito, parrilla portaobjetos, bolsa de herramientas, funda, asiento rebajado…